El «nuevo pico» del petróleo tomaría cinco años según Elon Musk

Es el cuento de nunca acabar. Hay que remontarse a 1956, cuando el geofísico M. King Hubbert formuló su teoría del ‘pico del petróleo’. En aquel momento se calculó que para el año 2000, el mundo alcanzaría el cenit de este combustible fósil. Hace ya más de una década que la Agencia Internacional de la Energía aseguró que este pico ya se había alcanzado en 2006. Pero estaban equivocados, pues en 2018 la producción mundial de petróleo volvió a alcanzar un nuevo pico.

Esta vez es la buena, según Elon Musk. La predicción del CEO de Tesla llega en respuesta a unas declaraciones del CEO de JP Morgan, donde asegura que el petróleo y el gas seguirán siendo necesarios durante 50 años. En opinión de Musk, sí es cierto que habrá un largo uso de estos combustibles fósiles, pero que el pico del petróleo se alcanzará mucho antes.

Y aquí es donde lanza su predicción. El pico del petróleo (‘oil peak’, en inglés) llegará dentro de los próximos cinco años. Es decir, la demanda de petróleo máxima está cerca y a partir de entonces toda la tendencia será a la baja.

 

 

La Agencia Internacional de la Energía también lo cree. No está solo Musk en esta idea. La IEA también ha predicho que el pico del petróleo se alcanzará como mucho a mediados de esta década. En palabras de Fatih Birol, presidente de la IEA: «Incluso con la configuración política actual (guerra de Ucrania), el mundo de la energía está cambiando drásticamente ante nuestros ojos».

Hay varios caminos posibles, según la Agencia. Un primer escenario conservador donde los países y gobiernos no cumplen del todo con sus objetivos medioambientales. La segunda opción es que sí se cumplan la mayoría de objetivos, con una apuesta por las energías renovables y un aumento del coche eléctrico notable. Finalmente está un tercer escenario, bastante menos realista incluso para la IEA, que asume que en 2050 se alcanzará la neutralidad de carbono.

La idea es que en los tres escenarios, la reducción del petróleo de manera significativa se da por hecho. Claro está, no se introducen elementos que puedan distorsionar esta imagen como una guerra o algún acontecimiento global como la pandemia.

Van demasiadas predicciones fallidas. La última gran empresa es asegurar que ya habíamos alcanzado el pico fue BP. Con la pandemia cayó la producción mundial a los 88,14 millones de barriles al día y se pensó que aunque subiera, no se volvería ya a alcanzar el pico de los 102,22 millones de barriles al día del pico de 2018.

Esta predicción de la gran petrolera todavía puede ser acertada, ya que por el momento no se han vuelto a alcanzar ese nivel. Sin embargo, la situación de cara a 2023 puede ser muy extrema.

 

 

Salvo países como Estados Unidos, Rusia o Arabia Saudita, el resto del mundo ya hace años que habría dejar atrás su pico del petróleo. Sin embargo, los principales productores todavía tienen reservas de las que tirar.

2023, ¿el último arreón del petróleo?. Cada cierto tiempo se encuentran nuevas reservas de petróleo, pero la teoría generalizada es que la cantidad de petróleo disponible cada vez es menor. Este año que ahora inicia puede representar un punto de inflexión.

Con la salida de China de la pandemia, el mundo se prepara para volver de nuevo a unos niveles de demanda equivalentes a los de antes del coronavirus. Y eso supone volver a necesitar tanto petróleo como antes. Es cierto que las renovables han crecido, pero las predicciones de la IEA para este año son que se marcarán de nuevos récords de demanda.

La cifra. Son los 101,7 millones de barriles brent al día. Es una cifra altísima, aunque ligeramente por debajo del pico del petróleo de 2018. Solo hace falta algún condicionante no previsto para que lo alcancemos. Como vemos, es bastante probable que estos años sigamos en niveles altísimos de demanda de petróleo, pero también parece difícil que en la próxima década vaya a escalar mucho más. Ojalá tenga razón esta vez Musk.

De Oxaca