Los paneles solares le ponen energía a la economía cafetera

El uso de paneles solares para el proceso de beneficio del café es económicamente viable para el productor, con ahorro sustancial de costos de consumo de energía una vez se recupera la inversión, expusieron hoy investigadores del Centro Nacional de Investigaciones de Café (Cenicafé).

En el segundo día de la agenda académica de Cafés de Colombia Expo, los investigadores Juan Rodrigo Sanz y Mauricio Salazar mostraron los resultados de un estudio de Cenicafé para determinar la viabilidad económica del uso de paneles solares para operar los equipos de un beneficiadero, tales como despulpadora, desmucilaginador o lavadores de café tipo Becolsub o Ecomill.

Tras aclarar que hay suficiente suministro de paneles solares en Colombia, que la ubicación geográfica del país es envidiable en cuanto a brillo solar y que el Estado ha brindado estímulos tributarios, arancelarios y contables para la generación de energías alternativas (Ley 1715 de 2014), los investigadores expusieron los principios físicos (efecto fotovoltaico), principales componentes y tasas de eficiencia de un sistema de generación de energía con paneles solares.

Entre las principales aplicaciones de esta tecnología en el sector agrícola está iluminación, riego, alimentación de animales, cercas eléctricas, invernaderos, tratamiento de aguas, estaciones meteorológicas, imágenes satelitales y, por supuesto, beneficiaderos.

Entre las principales consideraciones para el diseño de un sistema con esta tecnología están la ubicación, área, demanda eléctrica (dependiendo del tipo de equipos que utilice el beneficiadero) e infraestructura.

En este sentido, la creciente eficiencia de equipos desarrollados por Cenicafé es de gran ayuda para facilitar la instalación de paneles solares. En la presentación, los investigadores mostraron un análisis costo/beneficio de esta tecnología para dos tipos de fincas: las grandes y las pequeñas.

En el caso de una finca grande que produzca 11.239 arrobas de café pergamino seco (cps) por año y que emplee más de 20.000 kWh/año, la inversión en un sistema de 44 paneles solares, con una vida útil de 25 años, tendría un tiempo de retorno de 6,5 años, a partir de los cuales la finca obtendría ahorros sustanciales en costos de energía.

Y para una finca más pequeña que emplea un equipo Ecomill LH300 y produce 2.256 arrobas de cps/año, con un consumo energético en el beneficiadero de 772.33 kWh/año, la inversión en un sistema de tres paneles solares tendría un tiempo de retorno 10 años.

ESPERAN ‘EL NIÑO’ MODERADO EL 2019

En la presentación “Proyección del clima cafetero-primer semestre de 2019”, el investigador de Cenicafé Álvaro Jaramillo confirmó que para ese periodo se espera una condición de Niño entre débil y moderado, con aumento de la temperatura promedio por encima de medio grado.

“El Océano Pacífico está en una fase de calentamiento que se extenderá hasta el primer semestre de 2019. Para el primer trimestre se espera formación del evento Niño de intensidad débil a moderada”, expuso.

“Para la región Andina, en el primer trimestre de 2019 se esperan lluvias dentro de lo normal o ligeramente por debajo de lo normal, con aumento de brillo solar y temperatura”, precisó Jaramillo.

“Todos los modelos están indicando que hasta el primer semestre vamos a tener temperaturas por encima del promedio, medio grado, a partir de octubre y hasta el primer semestre de 2019”, subrayó.

GRADOS DE FERILIZACIÓN

Por su parte, el investigador Siavosh Sadeghian, de la Disciplina de Suelos de Cenicafé, hizo un repaso de los dos nuevos grados generales de fertilizantes recientemente dados a conocer por la Federación Nacional de Cafeteros (FNC).

Estas dos formulaciones generales de fertilizantes, que permitirán a los productores nutrir adecuadamente sus cafetales, buscan reducir los costos de producción y elevar la rentabilidad del cultivo.

Sadeghian recordó que estas formulaciones generales representan una gran alternativa para los caficultores que no recurren al análisis de suelos, la herramienta por excelencia para una fertilización idónea y balanceada del cafetal, pero que aún tiene poca penetración entre los productores.

Este importante aporte a la rentabilidad del sector cafetero colombiano es el resultado de un profundo estudio de Cenicafé, que se dio a la tarea de analizar más de 300.000 análisis de suelos de todos los departamentos cafeteros de Colombia en los últimos 27 años (1989-2016). Con esta información se construyó una base de datos final de más de 255.000 muestras de suelos.

Tras analizar la fertilidad natural de los suelos cafeteros del país y la respuesta esperada de los cafetales a diferentes dosis de nutrientes, se identificaron los dos grados de formulaciones de uso general.

Con 16 conferencias ofrecidas por investigadores del Cenicafé, dos invitados internacionales y directivos de la FNC, la agenda académica de este año da a conocer importantes avances de investigaciones relacionadas con el cultivo y la producción de café.

La feria Cafés de Colombia Expo fue organizada por la FNC y el Centro Internacional de Negocios y Exposiciones de Bogotá (Corferias).

BRASIL BUSCA ELEVAR FOTOSÍNTESIS DE PLANTA DE CAFÉ

Tomando en cuenta que la baja fotosíntesis es la principal limitante ecofisiológica de la planta de café, Brasil trabaja en elevar esta variable con buenas prácticas que incluyen nutrición mineral equilibrada, podas programadas, adecuada densidad de siembra y empleo de biofertilizantes, expuso el investigador carioca José Donizetti Alves, de la Universidad Federal de Lavras. En su presentación “Ecofisiología del cultivo del café”, Alves explicó la campaña implementada en Brasil para elevar la fotosíntesis de la planta de café (inferior a la de otros cultivos como el maíz), país donde la productividad media es de 30 sacos/ha.

El invitado internacional explicó que una nutrición equilibrada con magnesio, por ejemplo, aumenta el número y la calidad de hojas de la planta, y fortalece las raíces, lo que mejora el metabolismo y contribuye a un mejor proceso de fotosíntesis, que transforma el carbono del ambiente en la sacarosa que necesita la planta, como una pequeña fábrica, para nutrir los frutos.

Fuente: portafolio.co