Soto Norte: un proyecto con muchos mitos

Soto Norte

Ante la visibilidad mediática que el proyecto Soto Norte ha tenido en los últimos días, son muchas las aseveraciones alrededor del mismo, algunas de los cuales tienen un alto componente mítico, como lo analiza la coordinadora del grupo evaluador EIA-Minesa para la ANLA —María Victoria Moreno— en una entrevista radial en el programa Santander Mi región de la emisora Onda 5.

“Alrededor de Soto Norte hay dos mitos centrales. El primero, que el proyecto de explotación subterránea de minerales cuenta con licencia ambiental”. Por supuesto, esto no es cierto y por eso agrega Moreno: “Por esta razón ayer se explicó en una reunión con líderes sociales que no está aprobada la licencia, sino que la ANLA está evaluando el otorgamiento o no de la misma”. También, destacó que el otorgamiento de una licencia es un proceso complejo que requiere de equipos que estén especializados en el tema.

El segundo mito, guarda relación con la ubicación del proyecto, asegurando que está dentro de la zona de páramo que fue definida por el Ministerio de Ambiente para Santurbán. La ingeniera fue enfática: “El proyecto no está en esa zona delimitada por el Ministerio. Los estudios presentados por la empresa Minesa, y que en este momento están en evaluación, están por fuera de esta área”.

Así mismo, explicó que un tercer mito es la utilización de mercurio y cianuro. La funcionaria resaltó que la empresa ha expresado en los documentos entregados que utilizará otra técnica para extraer el oro, que no requiere de ninguno de estos químicos.

Una de las maneras de contrarrestar estos mitos es que las personas conozcan de primera mano el proyecto. Para ello, a finales de noviembre, funcionarios de la ANLA realizarán otra visita a la zona del proyecto, acompañados de especialistas de la Universidad Nacional. Se tomará en cuenta también el pronunciamiento de todas las autoridades involucradas en el proceso, y con todos estos insumos evaluaran si solicitarle más información a Minesa.

Con toda esa información se podrá convocar a una audiencia pública, para tener criterios más claros y que se logre el objetivo buscado por este mecanismo de participación. En ese orden de ideas, se tiene prevista una audiencia pública ambiental en el área de influencia directa del proyecto (Suratá y California), como lo estipula la ley. En el caso de Bucaramanga, no se ha considerado hasta ahora efectuar una audiencia pública, porque no es área de influencia directa.

Las precisiones de María Victoria Moreno son importantes, porque brinda claridad ante cierto tipo de afirmaciones que se vienen realizando, y que no están ajustadas a la realidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *